Los diseñadores no somos artistas

Los diseñadores no somos artistas

A los diseñadores gráficos se nos pide la difícil tarea de ser creativos día tras día. A menudo, nuestra principal prioridad es alimentar la fascinación de la mayoría de nuestros clientes por la originalidad. Experimentamos con colores, composiciones, tipografías y fotografías con el fin de producir una solución visual que sea original. Este tipo de experimentación es, a menudo, lo que se espera de los diseñadores gráficos. Pero este enfoque es cada vez menos efectivo.

Ser original ya no es suficiente. El alto nivel de competitividad y el tremendo volumen de información requiere una evolución en el proceso de diseño. Para mantener el éxito, se necesita entrar en una nueva etapa en el diseño gráfico. Nuestros clientes con frecuencia no se dan cuenta de este hecho. Piensan que la originalidad y la creatividad son todavía enfoques válidos para proveer soluciones. Por el contrario, nosotros necesitamos incorporar herramientas en nuestro proceso de diseño que nos ayuden a resolver sus problemas, y que generen un éxito en el competitivo mundo de los negocios. Es nuestra tarea ofrecer a nuestros clientes la solución mejor, no sólo la más atractiva visualmente.

Anatomía del diseño gráfico

Para conseguir que el diseño gráfico sea más efectivo necesitamos cambiar el modo en que pensamos sobre nosotros mismos como diseñadores gráficos. Una definición típica de nuestra profesión es:

Diseño gráfico es el arte de combinar texto y gráficos y comunicar un mensaje efectivo en el diseño de logotipos, gráficos, folletos, posters, hojas informativas, señales, y otros tipos de comunicación visual.

Fíjense que la palabra ARTE está incluida en la definición de diseño gráfico. La gente todavía percibe a los diseñadores gráficos como artistas. La mayoría de los diseñadores gráficos se llaman a sí mismos artistas, a pesar de que esto no podría estar mas lejos de la realidad.

Los artistas se basan en la auto expresión. Sus únicas fronteras son sus capacidades técnicas y su imaginación. Tratan con la estética y tienen libertad absoluta a la hora de inventar nuevos códigos visuales para plasmar sus sentimientos, ideas o percepciones. Ellos eligen el mensaje y el medio. Los diseñadores gráficos no eligen las herramientas adecuadas para implantar la mejor solución a cada proyecto. Se les pide que traduzcan y transmitan mensajes de una forma clara, inteligente y relevante en cada
situación.

Mientras la expresión es fundamental para los artistas, no es sin embargo, una prioridad para los diseñadores gráficos. En diseño gráfico la auto expresión es una característica que debe mezclarse y diluirse en el mensaje. Si el estilo personal llega a ser demasiado evidente se traduce en “ruido”, el proyecto pierde efectividad, interrumpiendo una comunicación clara. Así como los artistas, en muchos casos, son “contadores de problemas” (personales, sociológicos, políticos, etc.) los diseñadores gráficos deben ser “solucionadores a problemas”.

Muchos de nosotros, por no decir que la mayoría, entramos en esta profesión convencidos de que nuestra práctica es una forma de arte, un vehículo de expresión. En cambio, tenemos una mayor responsabilidad como diseñadores, debemos sumergirnos en la sociedad y participar en la mejora de la humanidad a través de nuestra práctica. Aunque esto requiera cierto auto-control en nuestra auto-expresión, también requiere que compartamos, descubramos y exploremos con aquellos a nuestro alrededor, con nuestros compañeros y nuestro clientes. Este tipo de colaboración es definitivamente una recompensa en sí misma.

Mirando hacia el futuro

La antigua imagen del diseñador, entendida como un artista distante y intocable, necesita cambiar. El nuevo diseñador es un profesional accesible que está abierto a sugerencias y a colaborar con el cliente, ejecutivo de cuentas, escritores, estrategas e, incluso, otros diseñadores gráficos. Deben ponerse en un contexto más amplio. Un proceso más dinámico, orgánico y natural nos conducirá a mejores soluciones y permitirá que nuestra profesión crezca y sea más valorada.

El diseño es una herramienta que traduce experiencias internas a la espera de ser descubiertas, y puede hacerse de una forma tan simple como observar el comportamiento humano básico. Como diseñadores podemos disfrutar de una satisfactoria carrera, caracterizada por la colaboración, el enriquecimiento mutuo y los esfuerzos para hacer del mundo un lugar mejor. Nuestro trabajo puede no estar centrado en la auto expresión, pero es que no necesita estarlo.

Editado por Jose Luis Corral.

Versión en inglés: Better Graphic Design

Fuente: http://www.alzado.org/articulo.php?id_art=265

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